Qué horrible el trato, lástima que la comida sea buena.
Les diré, unos amigos y yo empezamos a ir religiosamente a este lugar. No miento si les digo que llegaba a ir incluso 2 o 3 veces a la semana, es más me sentía cliente consentido del lugar, sus quesadillas con champiñones y huitlacoche, su pozole y su caldo tlalpeño nos tenían encantados. El lugar es un establecimiento es sencillo, pero el servicio de la mayoría de sus empleados hace que resalte y te invita a seguir disfrutando sus platillos. No así su dueño o encargado en mi última visita, donde decidí no ir jamás. Fue un día de invierno, fuimos por la tarde un fin de semana, pedimos para salir rodando: caldo todos, enmoladas, tacos, y como no todos querian de tomar agua solo yo pedí una. Aún y cuando es de relleno el agua, por lo general solo tomo un vaso, es dulce y no me gusta tomar mucha porque altera el sabor del resto de la comida. Esa vez tuve que pedir en 3 ocasiones el agua, primero al mesero que me atendió, luego al que nos sirvió, cuando después de casi 15 minutos no llegaba me paré a pedirla a la barra y me dijeron que solo el mesero me la podía llevar (si me hubiera estado ahogando ya estaría muerto ). Se acercó el señor en cuestión a ofrecer llevarme el agua, tengo entendido es el dueño pero cualquiera que cuide un negocio y sepa de atención al cliente no se comportaría como el lo hizo. Me tuve que volver a parar por el popote y dije me llevo dos más, quizá a mis amigos se les ofrezca un trago y así fue,uno de ellos se ahogaba y tomó de mi bebida, no tardó ni 5 minutos este señor (más rápido que para atenderme) en llegar y decirme de muy mal modo que estaba terriblemente incorrecto que en su establecimiento alguien hiciera esto, y que me tendría que traer otra bebida porque no podía compartirse, y lo estoy diciendo de forma tranquila porque el señor llegó tan agitado y molesto que poco le faltó para echarnos la jarra de agua en la cara. Fácil la cuenta rondaba los 500 pesos además de la lealtad de unos clientes que estaban enamorados de su comida y nos atrevíamos a recomendarlo, la tiró al piso y pisoteó por un vaso de agua dulce de orchata. Lo peor, no terminó ahí. Cuando nos ibamos y teniamos que pagar (pagando las 2 aguas adicionales por mis amigos) dado que no tienen un lugar para recibir comentarios de los clientes, uno de mis amigos quiso hacerle llegar el comentario de lo molesto que estaba escribiéndolo detrás de la nota. Al llegar a pagar y recibir el comentario termina por explotar y termina corriéndonos gritando y ofendiendo de una manera increíble. Dijeran, era la 10 vez que pedia refill del vaso y éramos 5 amigos tome y tome del mismo vaso, pero no, solo un amigo se atrevió a tomar un poco de agua de mi vaso que en primer lugar ni me iba a acabar, pero tratar a un cliente, frecuente o no, como basura no lo merecía. Pudo haberlo hecho de forma más correcta simplemente cóbralo a la cuenta que en momento de pagar te discuta si tengo cara para hacerlo, pero no gritarle enfrente de todo el resto del restaurant y encima a damas que también me acompañaban.
Desgraciadamente no, ya no podría recomendarlo nunca más.
Qué horrible el trato, lástima que la comida sea buena.
Les diré, unos amigos y yo empezamos a ir religiosamente a este lugar. No miento si les digo que llegaba a ir incluso 2 o 3 veces a la semana, es más me sentía cliente consentido del lugar, sus quesadillas con champiñones y huitlacoche, su pozole y su caldo tlalpeño nos tenían encantados.
). Se acercó el señor en cuestión a ofrecer llevarme el agua, tengo entendido es el dueño pero cualquiera que cuide un negocio y sepa de atención al cliente no se comportaría como el lo hizo. Me tuve que volver a parar por el popote y dije me llevo dos más, quizá a mis amigos se les ofrezca un trago y así fue,uno de ellos se ahogaba y tomó de mi bebida, no tardó ni 5 minutos este señor (más rápido que para atenderme) en llegar y decirme de muy mal modo que estaba terriblemente incorrecto que en su establecimiento alguien hiciera esto, y que me tendría que traer otra bebida porque no podía compartirse, y lo estoy diciendo de forma tranquila porque el señor llegó tan agitado y molesto que poco le faltó para echarnos la jarra de agua en la cara.
El lugar es un establecimiento es sencillo, pero el servicio de la mayoría de sus empleados hace que resalte y te invita a seguir disfrutando sus platillos. No así su dueño o encargado en mi última visita, donde decidí no ir jamás.
Fue un día de invierno, fuimos por la tarde un fin de semana, pedimos para salir rodando: caldo todos, enmoladas, tacos, y como no todos querian de tomar agua solo yo pedí una. Aún y cuando es de relleno el agua, por lo general solo tomo un vaso, es dulce y no me gusta tomar mucha porque altera el sabor del resto de la comida. Esa vez tuve que pedir en 3 ocasiones el agua, primero al mesero que me atendió, luego al que nos sirvió, cuando después de casi 15 minutos no llegaba me paré a pedirla a la barra y me dijeron que solo el mesero me la podía llevar (si me hubiera estado ahogando ya estaría muerto
Fácil la cuenta rondaba los 500 pesos además de la lealtad de unos clientes que estaban enamorados de su comida y nos atrevíamos a recomendarlo, la tiró al piso y pisoteó por un vaso de agua dulce de orchata. Lo peor, no terminó ahí. Cuando nos ibamos y teniamos que pagar (pagando las 2 aguas adicionales por mis amigos) dado que no tienen un lugar para recibir comentarios de los clientes, uno de mis amigos quiso hacerle llegar el comentario de lo molesto que estaba escribiéndolo detrás de la nota. Al llegar a pagar y recibir el comentario termina por explotar y termina corriéndonos gritando y ofendiendo de una manera increíble. Dijeran, era la 10 vez que pedia refill del vaso y éramos 5 amigos tome y tome del mismo vaso, pero no, solo un amigo se atrevió a tomar un poco de agua de mi vaso que en primer lugar ni me iba a acabar, pero tratar a un cliente, frecuente o no, como basura no lo merecía. Pudo haberlo hecho de forma más correcta simplemente cóbralo a la cuenta que en momento de pagar te discuta si tengo cara para hacerlo, pero no gritarle enfrente de todo el resto del restaurant y encima a damas que también me acompañaban.
Desgraciadamente no, ya no podría recomendarlo nunca más.
cual es el rango de precios de los platillos y cual es el horario del restaurant?
el pozole y la papa con rajas estan muy ricas,
y el dueño es muy amable, casi siempre pasa a tu mesa a ver que te falta!